La historia de Huelva va ligada a sus vinos desde hace muchos años. Tanto es así que Colón ya llevaba en su viaje a las Indias barricas con los caldos de esta tierra. Impulsado por la relación que guarda la provincia con los vinos desde hace siglos, el Patronato de Turismo de la Diputación de Huelva creó el club de producto “Ruta del vino Condado de Huelva” con el fin de potenciar el enoturismo y diversificar la oferta turística.

La calidad de los vinos del Condado es fruto de unas condiciones climatológicas perfectas para el cultivo de la vid, con veranos cálidos, inviernos suaves y una luz intensa durante gran parte del día. De entre las distintas variedades de uva que se cultivan en esta tierra, cabe destacar la uva autóctona llamada Zalema.

El Club de Producto ‘Ruta del Vino Condado de Huelva’ ofrece un total de once paquetes de actividades distintos, entre los que hemos elegido uno básico para presentar a nuestros lectores.

En la mañana prevista y en la hora señalada, nos encaminamos al Centro de Interpretación del Vino, situado en Bollullos del Condado.

Es un precioso edificio moderno que trata de poner en valor los vinos que se incluyen en la Denominación de Origen Condado de Huelva. Allí nos reciben y nos muestran amablemente las diferentes salas que contiene este centro, haciéndonos un recorrido por el mismo.

Lo primero en la visita al centro es la sala audiovisual, donde un pequeño vídeo de ocho minutos nos cuenta unas pinceladas básicas para comenzar a entender el proceso de elaboración del vino del Condado de Huelva, con sus peculiares características. Una explicación que va desde que se planta la cepa, pasando por las barricas, hasta que llega a ser vino.

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Luego el edificio alberga en su interior diferentes estancias cilíndricas, que imitan los conos en los que se almacena el vino en las bodegas, antiguamente de cemento y hoy en día de acero inoxidable. Pasaremos hasta por cuatro conos cargados de información sobre el vino del Condado de Huelva.

Así, en el primer cono conoceremos todo lo relativo a la denominación de origen desde su creación en 1933. En el segundo, titulado 4.000 años de historia, nos relacionarán los vinos con personajes históricos de Huelva tan conocidos como Juan Ramón Jiménez, Odón Betanzos o Cristóbal Colón. En el tercero, podremos visualizar las diferentes opciones de la ruta del vino y sus posibilidades.

Y en el cuarto y último cono, llamado ‘Lo social frente a lo individual’, veremos como a lo largo de la historia el vino siempre ha estado en estrecha relación con el folclore.

Estos conos enseñan toda esta información de manera muy interactiva y amena, incorporando siempre las tecnologías y de una forma muy moderna.

Seguimos la ruta y en otro espacio del edificio encontramos la relación de los sonidos con el vino. Tres especies de lámparas cuelgan del techo, y al tocarlas reproducen tres sonidos diferentes. La primera el sonido de la madera, que recuerda a los vinos que se almacenan en barricas. La segunda el sonido del acero, para recordar a los vinos guardados en esos grandes conos. Y la última el sonido del cristal, que bien podría recordar al vino ya embotellado o al servido en una copa. También existe en el mismo centro un pequeño espacio de exposiciones. Actualmente hay una muestra sobre el folclore en Huelva, y próximamente habrá una de la relación entre el poeta Juan Ramón Jiménez y el vino, ya que el poeta hizo varias referencias a los caldos de su tierra. El centro cuenta además con una zona de catas donde pueden organizarse eventos. En este espacio también podremos ver como muestra los vinos que producen las bodegas que se encuentran dentro de la ‘Ruta del Vino del Condado de Huelva’, así como los vinos genéricos que promociona la denominación de origen.

Una vez acabada la visita al Centro del Vino nos dirigimos a los viñedos de la Bodega Andrade, una gran finca a las afueras de la zona urbanizada. Llegamos a ella a través de los caminos de tierra. Ante nosotros, 132 hectáreas de viñedos que parecen casi infinitos. Allí nos recibe el capataz de la cuadrilla y mientras que los hombres trabajan nos cuenta que la finca está dividida en lotes, así sabes en cada momento en la zona en la que se encuentran. La finca está completamente plantada de la variedad autóctona, de uva Zalema, a excepción de un trozo donde tienen uva de la variedad Cardenal. La uva Zalema es de secano, y durante estos meses la cuadrilla se encuentra cuidando las cepas, quitando los palos que sobresalen y atándolas con cuerdas para que crezcan derechas. La vendimia será sobre el mes de septiembre, y en ella una cuadrilla de 30 hombres recogerá entre 40 y 50 kilos de uva cada día durante un mes. Sobre el mes de noviembre, y cuando ya no quede más uva que recoger, se procederá a la poda por completo de la cepa para que vuelva a brotar y comience así de nuevo el proceso de la producción de la uva.

De los viñedos tomamos rumbo a la bodega propietaria de los mismos, la Bodega Andrade, situada en mismo centro de Bollullos del Condado. La familia Andrade nos recibe con gran cariño para contarnos el oficio que a través de diferentes generaciones han ido aprendiendo. Desde que la uva llega, pasando por el tratamiento realizado hasta que sale embotellada y etiquetada, todos esos procesos se realizan dentro de esta misma bodega.

Grandes y modernos conos de aluminio para la fermentación del vino en contraste con antiguas y llamativas barricas de madera con más de 100 años de historia conviven entre las paredes de esta bodega. Aquí dentro pueden vivirse cantidad de sensaciones repletas de olores, sabores, temperaturas naturales y ambientes que sólo podrán comprobarse in situ y por uno mismo.

Este recorrido que nosotros hemos realizado es tan sólo uno básico dentro de los once paquetes que se ofrecen en la ruta del vino. Entre ellos, podremos combinar enología y naturaleza con diferentes propuestas como el Parque Natural de Doñana, caballos, toros y dehesas o tren turístico.

Si tú también quieres vivir estas sensaciones inolvidables, tan sólo tienes que escoger entre una de las distintas propuestas que ofrece esta ‘Ruta del vino’ a través de la web de la Diputación de Huelva.

Suena bien, ¿a que sí? En esta ocasión nos vamos a ir a probar un solomillo ibérico con amanita cesárea al vino del Condado. Iremos a la Sierra, más concretamente a Aracena. Allí nos esperan en el restaurante Montecruz.

La vida profesional de Manuel García (el chef) siempre ha girado en torno a la restauración. Comienza su andadura en Montecruz en 1998. Adquiere un solar y se encarga de edificar lo que hoy es el espacio del restaurante. Montecruz comienza como bar de tapas y poco a poco se convierte en referente de la gastronomía de la provincia. Debe su nombre al Monte de la Cruz, que junto al monte de San Ginés da fin a una de las cordilleras de Sierra Morena que linda con el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Allí se celebraba una romería popular que lleva ya 30 años desaparecida.

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Por su parte, Clara Isabel Prior está a cargo de la decoración y el nuevo estilo que va adquiriendo en los últimos años el restaurante Montecruz. Cuando construyen el edifico es quien se encarga de los últimos detalles y pasa a ser la Jefa de Sala. Junto con Manuel es el alma de este local en pleno corazón de la sierra de Huelva.

Ingredientes

Una pieza de solomillo ibérico de entre 250gr./300gr., 300gr. de amanita cesárea (tanas), media cebolla morada, dos dientes de ajo, un manojo de perejil, un chorrito de vino blanco del Condado, lascas de jamón ibérico, sal y pimienta negra recién molida.

Preparación

Limpiar el solomillo de grasa y cortarlo al bies (corte oreja mula). Preparar las setas. Limpiarlas de tierra, pelarlas y deshacerse del pie. Para terminar, raspar suavemente con un cuchillo el trozo de pie que hemos conservado. Reservar. Pochar la cebolla y una vez esté blanda añadimos a la sartén el perejil. Añadir también las setas y tapar, moviendo la sartén de vez en cuando. Poner el ajo cortado en dos. Cuando la cebolla toma color tostado bajar el fuego. Tras cinco minuto regamos con el vino blanco. Dejar evaporar el vino unos dos minutos y apartar del fuego. Dejar tapado reposando. Sellar la carne a fuego vivo.

Montaje

Disponer la carne en un plato y tapar con la preparación de setas. Salpimentar al gusto. Cubrir todo con el jamón y adornar con perejil fresco.